Señal en Vivo de nuestra emisora Santa Juana de Arco Stereo

Música de Alabanza para Dios, Jesús

y la Reina Madre

Escúchenos en el link de abajo

 

Mensaje del Señor Obispo
de la Diócesis de Fontibón
Juan Vicente Córdoba Villota
a la comunidad Santa Juana de Arco
en su visita a nuestro templo

Visita del Señor obispo

de la Diócesis de Fontibón

Juan Vicente Córdoba Villota

a Nuestra Parroquia

SANTA JUANA DE ARCO

 

Escucha, de lunes a SÁBADO, por Santa Juana de Arco Stereo

el Santo Rosario en Latín

5 a.m. 12 del día, 6 p.m. y 8 p.m.

y la Santa Eucaristía DIARIA

después del Rosario de las 8 de la noche

Los domingos el Santo Rosario en Latín

a las 5 a.m. y 12 del día.

La Santa Misa para los Enfermos

a las 6 p.m. y 8 p.m.

 

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“Por Cristo, con Él y en Él…”

¿Lo dicen todos o sólo el sacerdote?

¿La doxología la dice quien preside la misa o toda la asamblea?

La palabra doxología es un neologismo que viene del griego: Doxa (gloria, alabanza) y logos (palabra); por tanto la palabra doxología significa ‘palabra de alabanza’.

Las palabras: “Por Cristo con él y en él a ti Dios Padre Omnipotente en la unidad del Espíritu Santo todo honor y toda gloria por los siglos de los siglos”, forman parte de la doxología final, que a su vez es la última parte de la plegaria eucarística.

Esta doxología final de la misa en la forma en que la conocemos se ha utilizado desde aproximadamente el siglo VII en toda la cristiandad de occidente.

Estas palabras son propias, única y exclusivamente, del obispo o sacerdote celebrante y de los sacerdotes concelebrantes. Y “la doxología final: por la cual se expresa la glorificación de Dios,… es afirmada y concluida con la aclamación Amén del pueblo” (IGMR, 78, h).

Por tanto durante la doxología los fieles guardan silencio y sólo intervienen para unirse a dicha doxología con un fuerte y contundente: “AMEN”.

Esta doxología es una de las doxologías que se usan para dar alabanza a Dios, distinguiéndola de la doxología mayor (Gloria a Dios en el cielo…) y la doxología menor (Gloria al Padre y al hijo….).

Finalmente una de estas doxologías es la que se pronuncia antes del rito de la paz: “Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor”.

 


Santa Juana de Arco, virgen
Fiesta: 30 de Mayo

(1412-1431) Patrona de Francia y Doncella de Orleáns

Guiada por Dios por medio de locuciones interiores,  Santa Juana conduce al ejército francés a liberar el país. Finalmente, traicionada, muere en la hoguera.  Ella se mantiene siempre fiel a Jesús y la Iglesia.

Santa Juana de Arco nació en día de la Epifanía de 1412, en Domrémy, pequeño pueblecito de Champagne, a orillas de la Mosa, Francia. Su padre, Jacobo d’Arc, era un hacendado de cierta importancia, hombre bueno, frugal y un tanto huraño. La madre de Santa Juana, que amaba tiernamente a sus cinco hijos, educó a sus dos hijas en los quehaceres domésticos. Santa Juana declaró más tarde: "Sé cocer e hilar como cualquier mujer". Pero nunca aprendió a leer ni a escribir. Los vecinos de la familia, en el proceso de rehabilitación de la santa, dejaron testimonios conmovedores de la piedad y ejemplar conducta de la joven. Tanto los sacerdotes que la conocieron como sus compañeros de juegos, atestiguaron que le gustaba ir a orar a la Iglesia, que recibía con frecuencia los sacramentos, que se ocupaba de los enfermos y era particularmente bondadosa con los peregrinos, a los que más de una vez, cedió su lecho. Según uno de los testigos "era tan buena, que todo el pueblo la quería." Por lo que parece Santa Juana tuvo una infancia feliz, aunque un tanto turbada por los desastres que asolaban el país y por el constante peligro de un ataque armado sobre la población de Domrémy, situada en la frontera de Lorena. Antes de emprender su gran empresa, Santa Juana tuvo que huir, por lo menos una vez, con sus padres, a la población de Neufchatel, a trece kilómetros de distancia, para escapar de las manos de los piratas borgoñones que saquearon Domrémy.

Santa Juana era todavía muy niña cuando Enrique V de Inglaterra invadió Francia, asoló Normandía y reclamó la corona de Carlos VI. Francia se hallaba en aquel momento dividida por la guerra civil entre los partidarios del duque de Borgoña y el duque de Orleáns, de suerte que no había podido organizar rápidamente la resistencia. Por otra parte, después de que el duque de Borgoña fue traidoramente asesinado por los hombres del delfín, los borgoñeses se aliaron con los ingleses, que apoyaban su causa. La muerte de los monarcas rivales, ocurrida en 1422, no mejoró la situación de Francia. El duque de Bedford, regente del monarca inglés, prosiguió vigorosamente la campaña y las ciudades cayeron, una tras otra, en manos de los aliados. entre tanto, Carlos VII, o el delfín, como se insistía en llamarle, consideraba la situación perdida sin remedio y se entregaba a frívolos pasatiempos en su corte.

A los catorce años de edad, Santa Juana tuvo la primera de las experiencias místicas que habían de conducirla por el camino del patriotismo hasta la muerte en la hoguera. Primero oyó una voz, parecía hablarle de cerca, y vio un resplandor; más tarde, las voces se multiplicaron y la joven empezó a ver a sus interlocutores, que eran , entre otros, San Miguel Arcángel, Santa Catalina y Santa Margarita. Poco a poco, le explicaron la abrumadora misión a que el cielo la tenía destinada: ¡Ella, una simple campesina debía salvar a Francia! Para no despertar la cólera de su padre, Santa Juana mantuvo silencio. Pero, en mayo de 1428, las voces se hicieron imperiosas y explícitas: la joven debía presentarse ante Roberto de Baudricourt, comandante de las fuerzas reales, en la cercana población de Vaucouleurs. Santa Juana consiguió que un tío suyo que vivía en Vaucouleurs, la llevase consigo. Pero Baudricourt se burló de sus palabras y despidió a la doncella, diciéndole que lo que necesitaba era que su padre le diese unas buenas nalgadas.

En aquel momento, la posición militar del rey era desesperada, pues los ingleses atacaban Orleáns, el último reducto de la resistencia. Santa Juana volvió a Domrémy, pero las voces no le dieron descanso. Cuando la joven respondió que era una campesina que no sabía ni montar a caballo, ni hacer la guerra, las voces le replicaron: "Dios te lo manda."  Incapaz de resistir a este llamamiento, Santa Juana huyó de su casa y se dirigió nuevamente a Vaucouleurs. El escepticismo de Baudricourt desapareció cuando recibió la noticia oficial de una derrota que Santa Juana había predicho; así pues, no sólo consintió en mandarla a ver al rey, sino que le dio una escolta de tres soldados. Santa Juana pidió que le permitieran vestirse de hombre para proteger su virtud. 

Los viajeros llegaron a Chinon, donde se hallaba en monarca, el 6 de marzo de 1429; pero Santa Juana no consiguió verle sino hasta dos días después. Carlos se había disfrazado para desconcertar a Santa Juana; pero la doncella le reconoció al punto por una señal secreta que le comunicaron las voces y que ella transmitió sólo al rey. ello bastó para persuadir a Carlos VII del carácter sobrenatural de la misión de la doncella. Santa Juana le pidió un regimiento para ir a salvar Orleáns. El favorito del rey, la Trémouille, y la mayor parte de la corte, que consideraban a Santa Juana como una visionaria o una impostora, se opusieron a su petición. Para zanjar la cuestión, el rey decidió enviar a Santa Juana a Poitiers a que la examinara una comisión de sabios teólogos.

Al cabo de un interrogatorio que duró tres semanas por lo menos, la comisión declaró que no encontraba nada que reprochar a la joven y aconsejó que el rey se valiese, prudentemente, de sus servicios. Santa Juana volvió entonces a Chinon, donde se iniciaron los preparativos para la expedición que ella debía encabezar. El estandarte que se confeccionó especialmente para ella, tenía bordados los nombres de Jesús y de María y una imagen del Padre Eterno, a quien dos ángeles le presentaban. de rodilla, una flor de lis. La expedición partió de Blois, el 27 de abril. Santa Juana iba al a cabeza, revestida con una armadura blanca.

A pesar de algunos contratiempos, el ejército consiguió entrar en Orleáns, el 29 de abril y su presencia obró maravillas. Para el 8 de mayo, ya habían caído los fuertes ingleses que rodeaban la ciudad y, al mismo tiempo, se levantó el sitio. Santa Juana recibió una herida de flecha bajo el hombro. Antes de la campaña, había profetizado todos estos acontecimientos, con las fechas aproximadas. La doncella hubiese querido continuar la guerra, pues las voces le habían asegurado que no viviría mucho tiempo. Pero La Trémouille y el arzobispo de Reims, que consideraban la liberación de Orleáns como obra de la buena suerte, se inclinaban a negociar con los ingleses. Sin embargo, se permitió a Santa Juana emprender una campaña en el Loira con el duque de Alencon. La campaña fue muy breve y dio el triunfo aplastante sobre las tropas de Sir John Fastolf, en Patay. Santa Juana trató de coronar inmediatamente al delfín. El camino a Reims estaba prácticamente conquistado y el último obstáculo desapareció con la inesperada capitulación de Troyes.

Los nobles franceses opusieron cierta resistencia; sin embargo, acabaron por seguir a la santa a Reims, donde, el 17 de julio de 1429, Carlos VII fue solemnemente coronado. Durante la ceremonia, Santa Juana permaneció de pie con su estandarte, junto al rey. Con la coronación de Carlos VII terminó la misión que las voces habían confiado a la santa y también su carrera de triunfos militares.

Santa Juana se lanzó audazmente al ataque de París, pero la empresa fracasó por la falta de los refuerzos que el rey había prometido enviar y por la ausencia del monarca. La santa recibió una herida en el muslo durante la batalla y, el duque de Alencon tuvo que retirarla casi a rastras. La tregua de invierno que siguió, la pasó Santa Juana en la corte, donde los nobles la miraban con mal disimulado recelo. Cuando recomenzaron las hostilidades, Santa Juana acudió a socorrer la plaza de Compiegne, que resistía a los borgoñones. El 23 de mayo de 1430, entró en la ciudad y ese mismo día organizó un ataque que no tuvo éxito. A causa del pánico, o debido a un error de cálculo del gobernador de la plaza, se levantó demasiado pronto el puente levadizo, y Santa Juana, con algunos de sus hombres, quedaron en el foso a merced del enemigo. Los borgoñeses derribaron del caballo a la doncella entre una furiosa gritería y la llevaron al campamento de Juan de Luxemburgo, pues uno de sus soldados la había hecho prisionera. Desde entonces hasta bien entrado el otoño, la joven estuvo presa en manos del duque de Borgoña. Ni el rey ni los compañeros de la santa hicieron el menor esfuerzo por rescatarla, sino que la abandonaron a su suerte. Pero, si los franceses la olvidaban, los ingleses en cambio se interesaban por ella y la compraron, el 21 de noviembre, por una suma equivalente a 23,000 libras esterlinas, actualmente. Una vez en manos de los ingleses, Santa Juana estaba perdida. Estos no podían condenarla a muerte por haberles derrotado, pero la acusaron de hechicería y de herejía. Como la brujería estaba entonces a la orden del día, la acusación no era extravagante. Además, es cierto que los ingleses y los borgoñeses habían atribuido sus derrotas a conjuros mágicos de la santa doncella.

Los ingleses la condujeron, dos días antes de Navidad, al castillo de Rouen. Según se dice sin suficiente fundamento, la encerraron, primero, en una jaula de acero, porque había intentado huir dos veces; después la trasladaron a una celda, donde la encadenaron a un poyo de piedra y la vigilaban día y noche. El 21 de febrero de 1431, la santa compareció por primera vez ante un tribunal presidido por Pedro Cauchon, obispo de Beauvais, un hombre sin escrúpulos, que esperaba conseguir la sede arquiepiscopal de Rouen con la ayuda de los ingleses. El tribunal, cuidadosamente elegido por Cauchon, estaba compuesto de magistrados, doctores, clérigos y empleados ordinarios. En seis sesiones públicas y nueve sesiones privadas, el tribunal interrogó a la doncella acerca de sus visones y "voces", de sus vestidos de hombre, de su fe y de sus disposiciones para someterse a la Iglesia. Sola y sin defensa, la santa hizo frente a sus jueces valerosamente y muchas veces los confundió con sus hábiles respuestas y su memoria exactísima. Una vez terminadas las sesiones, se presentó a los jueces y a la Universidad de Paría un resumen burdo e injusto de las declaraciones de la joven. En base a ello, los jueces determinaron que las revelaciones habían sido diabólicas y la Universidad la acusó en términos violentos.

En la deliberación final el tribunal declaró que, si no se retractaba, debía ser entregada como hereje al brazo secular. La santa se negó a retractarse a pesar de las amenazas de tortura. Pero, cuando se vio frente a una gran multitud en el cementerio de Saint-Ouen, perdió valor e hizo una vaga retractación. Digamos, sin embargo, que no se conservan los términos de si retractación y que se ha discutido mucho sobre el hecho. La joven fue conducida nuevamente a la prisión, pero ese respiro no duró mucho tiempo. Ya fuese por voluntad propia, ya por artimañas de los que deseaban su muerte, lo cierto es que Santa Juana volvió a vestirse de hombre, contra la promesa que le habían arrancado sus enemigos. Cuando Cauchon y sus hombres fueron a interrogarla en su celda sobre lo que ellos consideraban como una infidelidad, Santa Juana, que había recobrado todo su valor, declaró nuevamente que Dios la había enviado y que las voces procedían de Dios.

Según se dice, al salir del castillo, Cauchon dijo al Conde de Warwick: "Tened buen ánimo, que pronto acabaremos con ella". El martes 29 de mayo de 1431, los jueces, después de oír el informe de Cauchon, resolvieron entregar a la santa al brazo secular como hereje renegada. Al día siguiente, a las ocho de la mañana, Santa Juana fue conducida a la plaza del mercado de Rouen para ser quemada en vida. Cuando los verdugos encendieron la hoguera, Santa Juana pidió a un fraile dominico que mantuviese una cruz a la altura de sus ojos. Murió rezando. Invocaba al Arcángel San Miguel, al cual siempre le había tenido gran devoción e invocando el nombre de Jesús tres veces, entregó su espíritu al Señor. 

La santa no había cumplido todavía los veinte años. Sus cenizas fueron arrojadas al río Sena. Más de uno de los espectadores debió haber hecho eco al comentario amargo de Juan Tressart, uno de los secretarios del rey Enrique "¡Estamos perdidos! ¡Hemos quemado a una santa!"

Veintitrés años después de la muerte de Santa Juana, su madre y dos de sus hermanos pidieron que se examinase nuevamente el caso, y el Papa Calixto III nombró a una comisión encargada de hacerlo. El 7 de julio de 1456, el veredicto de la comisión rehabilitó plenamente a la santa. Más de cuatro siglos y medio después, el 16 de mayo de 1920, Juana de Arco fue solemnemente canonizada por el Papa Benedicto XV.

Santa Juana de Arco, ¡ruega por nosotros!

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Todos los domingos LA SANTA Misa

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A cargo de nuestro Párroco Javier Baquero Morales

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Peregrinación Santa Hermana Laura

Jericó y Medellín

Noviembre 5, 6, 7 y 8

 

Programa Aéreo

Dia 1   Bogotá-Medellín-Jericó

Encuentro en el aeropuerto para tomar vuelo a Medellín. Llegada y traslado terrestre a Jericó, pueblo natal de la Santa Hermana Laura. Resto del día libre para recorrer y visitar este hermoso pueblo. En la noche cena y alojamiento.

Día 2   Jericó-Medellín  

Desayuno. Celebración de la Eucaristía. Salida a la ciudad de Medellín, llegada y visita a las Lauritas, comunidad de la Santa Hermana Laura. Almuerzo. Visita al Pueblito Paisa, acomodación en el hotel, cena y alojamiento.

Día 3   Medellín-Visita a la ciudad y Sabaneta

Desayuno. Visita a la ciudad de la 'Eterna Primavera', (lugares más reconocidos de la ciudad, Metro y Metrocable). Almuerzo. Salida a Sabaneta, visita a María Auxiliadora y recorrido por el lugar. En la noche cena y alojamiento.

Día 4   Guatapé-Liedra del Peñol-Bogotá

Desayuno. Salida a Guatepe´, hermoso pueblo paisa, recorrido por sus calles y paseo por la represa. Almuerzo. Visita a la Piedra del Peñol. Tiempo libre. Regreso a Bogotá.

Precio por persona: $890.000

Incluye:

Tiquetes aéreos ida y regreso

Impuestos

Transportes terrestres

Alojamiento una noche en Jericó

Alojamiento 2 noches en Medellín

Alimentación. (3 desayunos, 3 almuerzos, 3 cenas)

Visitas y recorridos descritos

Asistencia médica y seguro médico

Guia coordinador

No incluye:

Cualquier gasto no estipulado

 

Nota importante:

Aplican gastos de cancelación y modificación. Al recibir los depósitos, que el pasajero entrega, entendemos que acepta las condiciones y políticas de pago y cancelaciones.

En todos nuestros planes aplica el artículo 17 de la ley 679 de 2001 sobre protección al menor.

 

Informes e inscripciones: Opciones turísticas RNT # 7140

Calle 55 bis # 18-32 Teléfono 6176127 - 3002149226

 

Invitamos a los Retiros de Emaús

¨Una cita íntima y personal con el amor de Dios¨

 

Se realizarán en la Casa de Retiros de Emaús

Mujeres: Septiembre 7, 8 y 9 de 2018

Hombres: sEPTIEMBRE 21, 22 Y 23 DE 2018

Informes:

Mujeres: 3157533540 - 3005706011

Hombres: 3012766550 - 3216278393

emausantajuanadearco@gmail.com

Despacho Parroquial: 4203239

Descargue acá formularios de inscripción:

FORMULARIO CAMINANTES HOMBRES SEPTIEMBRE 2018 UV.xlsx (73707)

FORMULARIO CAMINANTES MUJERES 2018.xlsx (78486)


INFORMACION GENERAL DEL RETIRO.pdf (346734)

INFORMACION GENERAL DEL VII RETIRO HOMBRES.docx (1) (1).pdf (287296)

¡FELIZ CUMPLEAÑOS PARROQUIA SANTA JUANA DE ARCO!

49 AÑOS AL SERVICIO DE LA COMUNIDAD

DEL BARRIO

MARSELLA ANTIGUA

ABRIL 1 DE 1949 - ABRIL 1 DE 2018

 

¨Todas las personas merecen ser escuchadas para sanar la mente, el corazón y el espíritu¨

Si tienes algún problema...

Si algo te aflige...

Si necesitas que te escuchen y quieres compartir lo que te pasa...

¡Aquí estamos! un voluntario o voluntaria de la Pastoral de Escucha te esperan

CENTRO PASTORAL DE LA ESCUCHA

Acércate a la Parroquia Santa Juana de Arco y solicita más información.

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TODOS LOS LUNES A LA SEIS DE LA TARDE


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